domingo, 26 de mayo de 2019

GRANDES VERDADES EN FRASCOS PEQUEÑOS



MeZcLa A tU pRuDeNcIa
Un GrAnO dE lOcUrA. -
Horacio.

























Ser lo que somos y convertirnos en lo que somos capaces de ser es la única finalidad de la vida.- Robert Louis Stevenson.



Quien 
tiene 
MIEDO
tiene 
DESGRACIA.
- Proverbio Kurdo.






La ignorancia es una página en blanco sobre la que podemos escribir; el error, por el contrario, es una página ya garabateada que primeramente hay que borrar. - Charles Caleb Colton






SI quieres VIAJAR hacia LAS estrellas, NO busques  COMPAÑIA.
-Heinrich Heine

miércoles, 20 de marzo de 2019

CON VOZ DE MUJER


CLARA CAMPOAMOR




9-11-1933

¡Hola Mama!

Estos días están siendo muy difíciles, ya que tengo que viajar mucho, ir a reuniones, no os veo a ti, a papá y al tato, pero bueno, yo lo aguanto todo mientras sea por la lucha por los derechos de las mujeres. Te tengo que contar tantas cosas… Ahora estoy en Madrid hasta el martes que viene, que me iré a Barcelona, a acudir a una reunión de abogados.

Estoy muy contenta, y hoy especialmente más mamá, esta mañana he ido a hablar a las cortes, igual que hace dos años en 1931, cuando reconocieron el sufragio femenino en octubre, pero hasta hoy, no se ha hecho efectivo. He hablado con dignidad y orgullo, y no solo por mi sino por todas vosotras también, las que no podéis expresar vuestra opinión, textualmente he dicho:


“Resolved lo que queráis, pero afrontando la responsabilidad de dar entrada a esa mitad de género humano en política, para que la política sea cosa de dos, porque solo hay una cosa que hace un sexo solo: alumbrar; las demás las hacemos todos en común, y no podéis venir aquí vosotros a legislar , a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer y sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras.”


¡LO HEMOS CONSEGUIDO MAMÁ!

Estoy muy orgullosa, de que hayan aceptado el voto de las mujeres en las elecciones. He preguntado que cuándo iban a ser las siguientes elecciones, porque ya toca pronto, y me han dicho que las elecciones están convocadas para dentro de veinte días, osea que el día 20 vas a venir aquí a madrid a votar a la vez que yo mamá.

Ya tengo pensado lo que me voy a poner, ese vestido tan bonito granate, con flores de encaje negras, tan bonito que me cosió la yaya. no sabes la ilusión que tengo y lo emocionada que estoy, nunca había pensado que esto se iba a poder lograr, y menos que lo fuera a lograr yo.

Respecto a la opinión de la gente hay de diferentes tipos, no sabes lo que es ir andando tan tranquila por la calle y que todas las mujeres que pasen, con una sonrisa me griten, que seria sin ti españa. O que hombres con las ideas de a cabez muy cerradas me griten, ahí si por mi fuera estarías ya enterrada. Pero yo por eso no me preocupo, porque hoy, hoy mismo he conseguido uno de mis sueños, que la mujer española pueda votar.

Ay que te contara yo mamá, lo que he pasado para cumplir esto, y lo he conseguido. Mañana iré a las cortes otra vez, tenemos que empezar a preparar todo, carteles para colgar por las calles, anunciando a todas las mujeres que el día 19 deben ir al ayuntamiento de sus ciudades. Tengo en mi cabeza, colores, formas, distintos tipos de letras, para rellenar esos folios en blanco que después se convertirán en carteles. Títulos en grande “Las Mujeres Votan”, los cuales serán leídos pòr toda españa a través de los periódicos.

Y con esto mamá me despido de tí, espero que estes muy orgullosa de mi y de todo lo que he logrado. Ojalá pueda ir a veros pronto.

¡Un beso!





miércoles, 6 de marzo de 2019

REALISTAS EN EL JARNÉS

IES BENJAMIN JARNÉS Y SU ENCANTO

Hoy es el segundo mes de carolina en el instituto Ies Benjamín Jarnés, a ella le toco mudarse
de Andalucía hasta un pueblo de Zaragoza llamado Fuentes de Ebro. Le está costando mucho
adaptarse con la gente, las costumbres y demás. Todos los días va al instituto esperando
hacerse con la gente de su clase, cuarto a, ya que la verdad, todos son muy distintos a ella.

Carlota es una chica muy reservada, le cuesta mucho sociabilizarse con sus compañeros,
aunque ellos lo hayan intentado, no todos por supuesto. Siempre hay algún grupo en cada
clase que desprecia al nuevo, pero eso a Carlota le da igual, ella sabe perfectamente que le va
a costar mucho todo esto, pero sabe que es fuerte y puede con todo y más.

Está bajando en las notas, ya que este mes está bastante distraída, solo ella sabe el porqué, ya
que no tiene a su mejor amiga que está en Andalucía. La causa de su bajada de notas en clase
es un chico, si un chico. Ella piensa que: “esta loquita por el… que nadie se lo va a conseguir
sacar de la cabeza, nunca jamás…”.

Él es de su misma clase, tiene los ojos azules, el pelo rubio, es muy inteligente y saca muy
buenas notas en clase, como ella, pero claro ahora está bajando por él. También es muy
popular en el instituto, ya que se lleva muy bien con todo el mundo. En resumen que es el
típico chico que cualquier adolescente de los años de carolina querría tener de novio. A él le da
tiempo de todo, estudia mucho para sacar buenas notas, sale todos los días un rato por la
tarde, y como mínimo todos los sábados sale de fiesta a emborracharse con todos sus amigos.

A veces Carolina desearía que la invitaran a salir con ellos, ya que es una chica que no le gusta
estar todo el día encerrada en casa.

Cuando entra a su clase nota una sensación de vacío, no es una clase como las demás, esta
clase está dividida en grupos, y ningún grupo se relaciona con los demás, es como si hubiera
una barrera que separara a todo el mundo, es muy extraño. Una clase fría, de paredes azules y
blancas, mesas y sillas verdes, desgastadas, pintadas… al principio de la clase esta la mesa de
la profesora, es verde y más grande que las de los alumnos, tiene un ordenador en el cual
también se puede ver a través de un proyector que hay al lado de la pizarra.

Carolina se sienta siempre en la segunda fila, donde se sitúan los radiadores. A su lado tiene a
una chica que no le hace mucha gracia que se siente con ella, “ya que es popular”. En la fila de
enfrente está sentado Pablo, el famoso chico que le tiene loca.

Se pega todas las clases observando todo lo que hace, hace dibujos sobre el, y siempre cuando
termina la clase, ella intenta ir a hablarle pero él siempre se va con su novia.
Se perfectamente que nunca podré llegar a estar con Pablo, él tiene novia y es muchísimo más
guapa, inteligente y sociable que yo. - Pensó

sábado, 16 de febrero de 2019

HISTORIA DE AMOR POR SAN VALENTÍN





SI NO ARRIESGAS NO GANAS



Carla, levántate y ven a bailar, muévete, es un Sábado por la noche. Anímate, venga han puesto tu canción favorita. Mueve esos dos pies que tienes y vamos a beber de esta botella de vino juntos, que el compás de la canción sea el que guíe tu cuerpo. Dame tu mano, venga vamos a bailar, ponte de pie y baila al ritmo de la música, gira a mi alrededor una y otra vez. No importa que canción este poniendo el DJ tu solo baila, sonríe y diviértete que la disco no cierra hasta que tú y yo no nos vayamos.

Me enamore de una chispa en la luz de la luna… reflejada en sus bonitos ojos, supongo que el destino estará haciéndolo bien.

Miro su sonrisa y se me paraliza el mundo, alegre, divertida, un poco gruñona y muy perfeccionista, pero me gusta como es… puede pasar en un instante de estar contentísima a estar gritándome de enfado.

De pelo liso rubio, tirando a castaño, unos ojos enormes color café, que con solo mirarlos te cuentan toda su vida. Una sonrisa que pagaría porque no fuese de su cara ni un segundo de su vida, solo con verla yo estoy feliz. Un cuerpecito muy refinado, parece un reloj de arena, todo el mundo que la ve pasar se sorprende con la luz que desprende. Y ahí es cuando pensé yo… esa es mi amiga.
No sé cómo decirle todo lo que siento, no sé cómo va a reaccionar, tampoco sé si querrá seguir siendo mi amiga, si no coincidimos con los pensamientos. Tengo miedo.



Ayer le dije todo lo que pensaba sobre ella, al principio se quedó sin palabras, no me dijo nada, pasados cinco minutos de reflexión ella me contesto borde, tengo que pensar, me dijo. Decidí irme a tomar algo a un bar que hay debajo de su piso, me estaba arrepintiendo de haberle expresado mis sentimientos, creía que no íbamos a volver a hablarnos, y si lo hacíamos, no igual que antes.

Pero a la mañana siguiente me empezó a sonar el móvil, yo lo único que quería era que fuera ella, tenía un presentimiento, era ella, me llamó para aclarar las cosas. Me dijo que reacciono así porque ella no se lo esperaba, pero que tras estar pensando durante toda la noche, llego a ala conclusión de que ella sentía lo mismo. Me dijo que sentía haberme tratado así que yo no me lo merecía.

Cuando reaccione le dije que no pasaba nada que estaba todo olvidado. Esa misma tarde quedamos para tomar algo en su casa, para hablar y aclarar todo.

-Carla, tú me gustas, me gustas mucho. Siempre he pensado que era un sentimiento de amistas, pero me equivocaba, todas las mañanas cuando me despierto lo único que deseo es ver tu sonrisita y escuchar tu dulce voz.

-Yo pienso lo mismo, pero no quería contártelo por miedo a que no quisieras volverme a hablar, o las cosas no fueran igual que antes.

A día de hoy, 13 de febrero, estoy pensando que regalarle a Carla para el día de los enamorados, como yo y ella.

El día que le conté todo, aprendí que quien no arriesga no gana.

jueves, 13 de diciembre de 2018

HISTORIA A TRAVES DE UNA RIMA

DE CERO A NADA.

RIMA XXIII



Ayer sentado me pare a pensar en aquellos tiempos en los que le decía a mi madre que me iba a jugar al fútbol con mis amigos y cuando salía por la puerta corría hasta llegar a la puerta de su casa, solo para verle esa sonrisita que me hacía seguir siendo feliz cada día.
-Hola Julia, ¿qué tal llevas el día hoy? ¿Quieres salir a dar una vuelta conmigo?- le dije.
-Claro que si Carlos y así me da un poco el aire que estoy un poco mareada- me contestó.
Así que nos pusimos rumbo al parque de los árboles al que tanto nos gustaba ir juntos, revolotearnos por el césped y correr sin parar entre aquellos árboles en los que nunca veíamos el fin. Cuando empezamos a cansarnos Julia propuso ir a comer un helado al carrito que estaba situado en el comienzo del parque. Ella se decantó por uno de fresa el mismo que acaba eligiendo todos los días, pero siempre pregunta todos los que hay antes de pedir el de fresa, aunque ella sepa cual se va a coger desde el principio, pero a mí me encanta que lo haga ya que le divierte marear al heladero. Mientras nos lo tomábamos estuvimos hablando de lo poco que quedaba para que se terminara el maravilloso verano que estábamos teniendo.

Cuando nos acabamod el helado nos dirigimos hacia casa ya que se estaba acercando la hora de cenar y ninguno de los dos queríamos llegar tarde y que nos reñegaran. Acompañe a Julia hasta la puerta de su casa y le pregunte si podía salir un momento su madre.
-Hola Doña Carmen mi madre me ha dejado el recado de decirle a usted y su marido de que si podríais mañana asistir a una cena en mi casa, mi madre dice que tiene que comunicarnos algo muy importante a todos, y por supuesto Julia tendrá que venir y cenar conmigo.- comunique.
-Claro que si Carlitos mañana sobre las nueve y media de la noche nos pasaremos por allí los tres y llevare una tarta de queso, de la que os gusta mucho a Julia y a ti.-me respondió.
Me despedí y me fui corriendo a mi casa para no llegar tarde.
Cené y entusiasmado por la cena del día siguiente me eché a dormir, para estar descansado y poder hacer muchas cosas durante aquel día.
Se acercaban las nueve y mi madre me mando poner la mesa para todos, ya empezaba a oler esa maravilla de plato que cocinaba mi madre siempre que venían invitados a cenar, siempre, desde pequeño me ha encantado comer pollo asado con patatas, y como no siempre venían invitados hoy había que aprovechar para comer.
Comencé a poner la mesa y situé a los padres de Julia en el lado derecho de la mesa y enfrente mis dos padres, claro ya que era una mesa muy grande Julia y yo íbamos a estar sentados al lado y lo más alejados posibles de esas conversaciones que tanto odiábamos los dos.
Sonó la puerta y me acerque a abrir, eran ellos tres y venían con el pastel. Qué guapa venía Julia, llevaba un vestido de color rosa pastel y blanco que le combinaba perfectamente con sus florecitas de la cabeza también de los mismos colores. 
Les ofrecí pasar y les enseñe donde tenían que sentarse, mi madre comenzó a sacar los platos de ese rico pollo del que os he hablado y comenzaron a hablar, Julia y yo como de normal cuando cenábamos juntos no les hacíamos nada de caso, pero de repente escuché decir a mi padre que ya habían terminado de ahorrar el dinero para podernos ir a vivir a Sevilla, que había encontrado una casa en la que íbamos a vivir los tres de maravilla.
No sabía cómo reaccionar a lo que había escuchado, estaba esperando que eso fuera una pesadilla y que me despertara. Pero no, no era un sueño era todo de verdad.
Mi padre me conto todo bien empezando por el principio, nos íbamos a ir a vivir a Sevilla ya que a mi padre le habían traspasado el trabajo allí y estaba muy a gusto. Me comentó que habían encontrado un colegio bilingüe en el que iba a tener muy buenos estudios y amigos, que allí la gente es muy social.
En esos momentos se me cayó el alma, lo único que se me venía a la cabeza era preguntarme como iba a poder vivir sin Julia, todos esas risas esos juegos, esas tardes comiéndonos un helado, ¿Dónde se iban a quedar?
Me enfade con mis padres y me subí llorando a mi cuarto, no entendía como podían hacerme eso. Detrás vino Julia a consolarme, ella también estaba triste pero me decía que íbamos a seguir hablándonos siempre, que con un e-mail que nos enviáramos a la semana o cada dos nos sobraba que nosotros nunca nos íbamos a separas aunque no estuviéramos el uno enfrente del otro.
Pasaron unas semanas y ya solo quedaban tres días para volver al instituto, esa misma tarde yo estaría cogiendo un ave para irme a Sevilla con mis padres. Ya solo me quedaba meter el neceser a la maleta para tener todo listo.
Me acerque hasta casa de Julia y me despedí de ella, me prometió que nunca nos íbamos a dejar de hablar ni a olvidar, y que me iba a estar esperando hasta que yo volviese de allí fuera pronto o fuera tarde. Le di una carta que yo mismo había escrito y le dije que no la podía abrir hasta que no pasaran las seis de la tarde, la hora en la que salía el ave hacia Sevilla. Tras muchos abrazos y algún lloro que otro le dije que en un par de días le hablaría y me despedí.
Cuando llegamos al ave coloquemos todas nuestras maletas en su sitio y nos fuimos a la mesa en la que nos tocaba sentarnos. De camino mi cabeza no pensaba nada más que en como reaccionaria Julia al leer la carta que le había entregado en las manos un par de horas antes en la cual ponía:

Mi querida Julia, no sé cómo explicarte todo lo que siento por ti. Llevo mucho tiempo queriéndotelo decir pero sin saber cómo, y de la forma más cobarde, por una carta y sin mirarte a la cara te lo escribo. Eres la persona que me alegra cada mañana cuando te veo sonreír, cuando me dices buenos días o incluso cuando te enfadas conmigo. Sé que es tarde y que ahora no puede pasar nada entre nosotros, pero Julia te quiero como nunca había querido a nadie.

Dos días después de llegar le escribí y le pregunte sobre todas las cosas de por allí, su estado de ánimo y si había leído la carta. Le describí como era Sevilla y todo lo que había visto durante esos dos días.
Ese mismo día me contesto y me respondió a todo, pero lo que mas me marco del e-mail fue lo que me dijo sobre la carta, me dijo que ella sentía exactamente lo mismo pero que no había tenido el valor para poder confesarlo, me dijo que aunque no tuviéramos en estos momentos una relación ella me iba a seguir queriendo y esperando para que cuando yo regresara a vivir al pueblo pudiéramos estar juntos por siempre.
Tras unos meses contestándonos el uno al otro llego una temporada en la que ella empezaba a tardar una o dos semanas en contestar, y lo hacía con una actitud más fría y desganada. Yo le preguntaba pero ella siempre respondía que estaba igual que siempre lo único que andaba un poco agobiada con los últimos exámenes antes del verano y por eso no podía contestar tan a menudo.
Un día le escribí diciéndole lo contento que estaba ya que iba a ir dentro de dos semanas a visitarla a Madrid y que me iba a quedar todo el verano. Pero no me contesto, y yo pensé que sería por los exámenes como ella me había nombrado.
Al cabo de dos semanas le escribí otro mensaje en el que ponía que ese mismo día viajaba a Madrid, que se preparara porque le iba a dar un inmenso abrazo que le dejara hasta sin respirar.
Llegamos a Madrid y lo primero que hice fue ir corriendo desde la estación hasta casa de Julia, pero cuando llegue nadie me abrió la puerta, entonces decidí llamar al vecino y preguntarle si sabía si Julia estaba en casa, y el me respondió:
-Pero muchacho usted no sabe que la señorita Julia cogió una enfermedad muy grave y estos últimos días a estado muy mal, y ayer por la noche los médicos no pudieron hacer nada por ella… si quieres saber más ves a hablar con sus padres, ellos están en el tanatorio, estaban destrozados.
En esos momentos se me cayó el alma al suelo, no sabía ni el sentido que tenía mi vida, ¿de que me servía vivir sin ella?, ¿porque no me contó que estaba enferma? Empecé a correr llorando camino del tanatorio, quería verla por última vez, decirle a la cara aunque no me escuchase todo lo que la quiero, despedirme de ella…
Cuando llegue al tanatorio vi a su madre llorando desconsolada, cuando me vió me explico todo, y el porque Julia no quería que yo me enterase, no me lo contó porque no quería preocuparme, ella quería que yo fuera feliz ya que ella ese mes no pudo serlo. Me dejó una carta en la que escribía todo lo que me quería y lo mucho que sentía no habérmelo contado, y ella también había escrito una rima del poeta Bécquer:
Por una mirada, un mundo,
por una sonrisa, un cielo,
por un beso... ¡yo no sé
que te diera por un beso!

miércoles, 12 de diciembre de 2018

COMO TÚ Y YO...



Eres el huracán que limpió mi vida
de desastres y oscuridad,
llenándola de amor,
colores y seguridad.

Como la luna del sol
aislada y sin compasión,
como el cielo del infierno
enemigos y sin compasión.

Como tú y yo,
separados por obligación
cavando un agujero negro
sin ninguna intención.



HISTORIA DE LA RIMA XLII

 DESESPERACIÓN





Le di las gracias… y me fui corriendo. No sabía dónde, ni en qué dirección ir, me sabía todas las calles de madrid, pero en esos momentos parecía un extranjero que no conocía nada. Encontré un bar solitario en un callejón a las afueras de un barrio pobre, desolado. Allí decidí tomarme algo, tranquilo y pensar en las palabras de ese hombre de abrigo de cola oscuro, zapatos de charol y un sombrero negro. No me acuerdo siquiera de su cara, solo de su silueta, un hombre extraño, por la vestimenta de buena familia y con una personalidad muy fría.
Cuando decidí que lo que le quería pedir al muchacho de detrás de la barra era una copa de whiskey, comencé a pensar en lo que puede sufrir una persona a lo largo de la vida.
Ay! si pudiera volver al principio de esa época cuando era un pequeño niño de diez o once años revoloteando por la plaza mientras me perseguía mi padre, solo para sacarme una sonrisa de oreja a oreja. Ojalá yo volviera…
Nunca llegué a pensar que de un día para otro perdiera a una de las personas que más aprecio tengo en esta vida. Maldito sea el caballero que por un miserable reto lo mató.
Él que nunca le hacía el mal a nadie, que lo único que él deseaba era que su familia fuera feliz aunque se tuviera que enfrentar a la muerte, pero él lo conseguiría. Y porque a él y no a delincuentes ni piratas, porque a él.
La tercera copa me he pedido y no paro de reflexionar sobre la vida, cada vez veo más borrosas las letras de el cartel de la entrada, será porque estoy ardiendo en llamas por dentro.
Lo único que quiero es justicia y la e de encontrar. Al asesino yo buscare y en cenizas haré su alma.
Quinta copa y no entiendo este mundo lleno de desgracias, quien se merece ser tan desgraciado como yo? Pobre y enfermo, y lo único que hace el destino es seguir poniendo obstáculos por el medio, no podré pasar ni un minuto de mi vida alegre.
Me levanto y me pongo el abrigo, salgo por la puerta y solo pienso en que si me encontrara a ese verdugo lo haría pedazos poco a poco haciéndole sufrir.
A la mañana siguiente cuando iba de camino a la estación me llegó una carta en la que decía:

Si quieres encontrar al asesino de tu padre acude el día 21 de diciembre a las dos de la madrugada a el callejón de la calle don Pablo y allí te recibirá un hombre que él se pensara que va a cobrar su sueldo, pero no se imaginara que a la persona que va a encontrarse es al hijo de su víctima.


Eran la una y media de la mañana y decidí comenzar a caminar hasta mi destino, llegué al oscuro callejón y no había nadie conque me senté en unas cajas malolientes y sucias que estaban situadas en el fondo del oscuro callejón. Pasó media hora y por allí no venía nadie, pero derrepente apareció un hombre de figura exacta a la del hombre que vi el otro día, sí ese que me contó todo. Entonces descubrí realmente lo malas que pueden llegar a ser las personas.

SEÑOR- Hola, buen hombre sería tan amable de darme mi sueldo por favor.

YO- No te voy a dar tu sueldo ya que yo no soy la persona a la que esperabas soy el hijo de tu víctima, venía de camino y mi plan era matarte, pero para que me sirve si no vas a sufrir. Sufriras mas si lo tienes en tu conciencia de tu vida y poco a poco el karma te lo devolverá. Menos mal que no soy como tu, porque si lo fuera desearía estar muerto por el daño que causas cada vez que das un paso.

Me fui tranquilo a mi casa porque me había desahogado y sabía que iba a caer sobre su conciencia toda la vida. Porque para qué sirve matar en esta vida si no se sufre, un disparo dura unas milésimas de segundo y cuanto dura una conciencia? toda la vida.